Gemínidas: la lluvia de estrellas fugaces de la Navidad

13 Diciembre 2017, 12:43 pm
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La lluvia de estrellas fugaces Gemínidas tiene lugar entre el 4 y el 17 de diciembre. Entre estos, los mejores días para observarla son del 14 al 16, siendo el máximo el día 14 a las 07:30h. En Europa, el mejor momento será la medianoche del día 13.

Esta lluvia de estrellas tiene una actividad muy alta, y es, junto a las Perseidas, la lluvia más importante del año. Con buenas condiciones de observación, la actividad puede alcanzar los 120 meteoros por hora. Las estrellas fugaces, además, tienen una velocidad moderada y gran brillo.

Su observación

El radiante de la lluvia es la zona de la que parecen provenir los meteoros. El radiante de las Gemínidas se encuentra en la constelación de Géminis (dibujo). Cuanto más alto esté en el cielo el radiante, mayor número de estrellas fugaces se verán. La constelación de Géminis aparece por el horizonte hacia el atardecer y culmina en el cielo hacia las 2 de la madrugada. Por ello, en cuanto oscurezca se pueden empezar a ver meteoros, aunque el mejor momento será entre las 2h y las 6h de la mañana.

Geminidas3

Posición del radiante hacia las 11 de la noche.

 Para observarlas no hace falta ningún instrumento óptico. Como todas las lluvias de estrellas fugaces, elegiremos un sitio con un cielo oscuro y miraremos con atención. Hay que ir abrigado para el frío, eso sí.

La zona en la que mayor número de estrellas fugaces se verán será a unos 30º del radiante, en las constelaciones próximas a Géminis, como son Auriga, Tauro, Orión y Can Mayor.

 Un curioso origen

Las Gemínidas tienen un origen distinto a las demás lluvias de estrellas fugaces. Mientras que la mayoría se producen por los restos de un cometa, el origen de esta lluvia de meteoros es el asteroide (3200) Faetón. Este asteroide pasará cerca de la Tierra el día 16 de diciembre y según el IAC es algo diferente, un híbrido entre asteroide y cometa, un “cometa rocoso” que cada 1,4 años se acerca al Sol, de manera que el astro quema los residuos que cubren su superficie formando una “cola de grava”.